Crear contenido con inteligencia artificial

Creación de contenidos con IA

La creación de contenido sigue siendo uno de los mayores cuellos de botella del marketing digital. Ideas que no llegan a desarrollarse, textos que se reescriben varias veces y problemas para mantener la coherencia de la marca cuando aumenta el volumen de publicaciones.

La inteligencia artificial no soluciona estos problemas por arte de magia, pero sí puede cambiar radicalmente la relación entre tiempo y calidad cuando se utiliza con un método adecuado.

En este artículo te voy a explicar las bases para generar ideas de contenido, publicaciones para redes sociales, emails, descripciones de productos y borradores de artículos más rápido, sin renunciar a la personalidad de la marca. Pero lo más importante es tu creatividad, justo una de mis debilidades.

El secreto no está en decirle a tu inteligencia artificial «escribe un post». Está en que se convierta en tu asistente personal que trabaja siguiendo tus reglas. Recuerda, la IA no te debe dirigir a ti; eres tú quien la debes dirigir.

Utilizar la IA para crear contenido

Uno de los errores más habituales al utilizar IA para marketing consiste en empezar con prompts demasiado genéricos. El resultado puede ser correcto desde el punto de vista gramatical, pero suele resultar impersonal, previsible y poco conectado con la audiencia.

Puedes empezar pidiendo a la inteligencia artificial que te cree los prompts, prueba si te identifica, haz los cambios que creas convenientes en el prompt. Aprende de los prompts que te va haciendo, hasta lograr personalizarlo a tu gusto.

Para mejorar los prompts, conviene trabajar sobre estos 3 pilares:

  • Una definición clara de la voz de la marca, no basada únicamente en adjetivos.
  • Ejemplos reales del contenido que publica la marca.
  • Un flujo de trabajo híbrido, en el que la IA genera y el profesional dirige, revisa y humaniza.

Definir la voz de marca

Antes de generar contenido, resulta útil crear un documento breve que explique cómo debe comunicarse la marca. Se puede crear en herramientas como Notion o Google Docs.

Este documento debería incluir:

  • Principios concretos, como el tono que se debe utilizar, si se van a utilizar preguntas. Se debe evitar una jerga técnica o corporativa y los emojis excesivos.
  • Vocabulario preferido y prohibido, indicando las palabras que se utilizan habitualmente y aquellas que deben evitarse.
  • Ejemplos reales que representen el tono de la marca.
  • Adaptaciones según el canal. Todas las redes sociales no funcionan igual, con lo cual tienes que saber qué contenido se publica en cada red social. Sobre todo en LinkedIn, es totalmente diferente al resto.

Esta guía se puede incorporar al principio de los prompts habituales y sirve como referencia para que la IA mantenga una comunicación coherente.

Generar ideas de contenido en pocos minutos

Cuando te sientas bloqueado, entonces es cuando entra a trabajar tu asistente de inteligencia artificial, entra en acción y te puede dar ideas.

El bloqueo creativo disminuye considerablemente cuando la IA dispone del contexto necesario.

Un prompt eficaz debería indicar:

  • La marca y la audiencia.
  • Los objetivos del mes o del trimestre.
  • Los formatos que se quieren utilizar: carruseles, reels, artículos, emails, etc.
  • Las restricciones existentes, como temas que deben evitarse o características concretas del tono.

Un ejemplo puede ser el siguiente prompt:

«Actúa como estratega de contenidos de [marca]. Audiencia [tu buyer persona]. Voz: [escribe tu tono de voz]. Genera 15 ideas de posts para las próximas semanas. Incluye título llamativo, formato recomendado y el motivo que conecta con la audiencia. Prioriza temas prácticos y diferenciadores».

En pocos minutos se puede disponer de un listado de propuestas que después se pueden filtrar, combinar y priorizar.

La IA propone; el profesional decide.

Crear publicaciones para redes sociales

El proceso puede aplicarse también a crear guiones para reels.

Un flujo sencillo consiste en:

  • Incorporar la voz de marca.
  • Indicar el tema, el objetivo, engagement, tráfico o autoridad.
  • Solicitar varias versiones con diferentes ganchos.
  • Pedir cuando sean necesarios, hashtags o llamada a la acción.

Después llega una parte fundamental: La revisión humana.

Conviene eliminar expresiones genéricas, añadir experiencias propias y ajustar el ritmo del texto. Un contenido que anteriormente podía requerir entre 40 y 60 minutos puede reducirse a unos 10-15 minutos siguiendo un buen proceso.

La clave está en no publicar directamente el primer borrador generado por la IA.

Crear emails y contenidos comerciales

Los emails de marketing también se benefician de este sistema porque siguen estructuras relativamente repetibles: bienvenida, contenido de valor, oferta o reactivación.

Se pueden crear plantillas de prompt para cada tipo de email e incluir:

  • Objetivo del mensaje.
  • Segmento de audiencia.
  • Oferta o mensaje principal.
  • Longitud máxima.
  • Tono de comunicación.

La IA puede generar el borrador completo, mientras que el profesional incorpora los detalles personales, verifica los datos y ajusta los elementos necesarios para no parecer que está creado con la IA.

Generar descripciones de productos y páginas de venta

Cuando existe una ficha técnica, información sobre los beneficios reales del producto y una guía de voz de marca, la inteligencia artificial puede acelerar considerablemente la creación de contenidos comerciales.

Puede generar:

  • Descripciones largas para las fichas de los productos.
  • Versiones cortas para redes sociales o anuncios.
  • Listas de beneficios.
  • Títulos SEO y metadescripción.

Sin embargo, existe una condición fundamental: todos los beneficios y afirmaciones deben basarse en la verdad, muy importante hacer las comprobaciones pertinentes.

Crear borradores de artículos y contenidos largos

En contenidos extensos, resulta especialmente útil trabajar por capas en lugar de solicitar a la IA que escriba un artículo completo de una sola vez.

El proceso puede dividirse en cuatro fases:

  • Crear un borrador con IA, utilizando los encabezados y orientado a la intención de búsqueda.
  • Realizar una investigación asistida, utilizando la IA para resumir fuentes o identificar puntos importantes, pero verificando posteriormente la información.
  • Generar el borrador por secciones, manteniendo la voz de marca e incorporando ejemplos.
  • Realizar una revisión humana, añadiendo experiencia personal, casos reales, matices y criterio profesional.

Este sistema permite pasar, según el archivo de referencia, de un artículo de 1.000-1.500 palabras que podía requerir entre 4 y 6 horas de trabajo a aproximadamente 2 horas cuando se trabaja por capas y con una revisión adecuada.

Errores que reducen la velocidad y la calidad

Utilizar inteligencia artificial no significa delegar completamente la creación de contenido. Algunos errores pueden hacer que el supuesto ahorro de tiempo desaparezca.

Los casos más habituales son:

  • Utilizar la IA como autor en lugar de como coautor.
  • No actualizar la guía de voz cuando la marca evoluciona.
  • Publicar contenidos sin revisión humana.
  • Utilizar prompts demasiado vagos, que generan textos genéricos y obligan a rehacer el trabajo.

El objetivo no debería ser producir más contenido sin más. La verdadera oportunidad consiste en producir contenido de calidad en menos tiempo, dedicando el tiempo ahorrado a las tareas en las que la experiencia aporta más valor a tus clientes.

La cuestión ya no es simplemente si utiliza la inteligencia artificial para crear contenido. La cuestión es cómo utilizarla para conseguir que una marca suene más a sí misma. Nunca se tiene que perder la esencia de la marca y el contacto con el cliente.

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