Es difícil de creer que los pensamientos y palabras se hacen realidad, pero yo mismo lo he vivido en varias ocasiones. Junto con una inestabilidad emocional y estrés en una bomba de relojería.
Que yo recuerde mis pensamientos y palabras se han hecho realidad en 3 ocasiones, la primera vez en 2003, no recuerdo bien esta fecha, la segunda en mayo del 2008, y la tercera el 14 de septiembre, algo que tiene que ocurrir en episodios de estrés por lo menos mi caso.
Las dos primeras veces no era consciente de las repercusiones del poder de los pensamientos y las palabras, pero la del domingo 14 de septiembre si era consciente, pero fui incapaz de afrontar la situación que tenía que superar, y al final se hizo realidad y ahora me toca estar de baja unas semanas, habiendo puesto mi vida en juego. Os cuento.
2003 Mi primera vez que pensamientos y palabras se hacen realidad
En 2003 trabaja en una pequeña empresa familiar con mi padre, bueno si se puede llamar empresa, algo que lleva años en perdidas, pocas, pero que se aguantaba con préstamos y créditos y que no había manera de hacerla funcionar.
Mi padre me deja a mí con el marrón, a mí me gustaba, tenía sueños, muchas ideas, eran buenas, pero no tenía ni los conocimientos y el valor para realizar los cambios pertinentes.
En aquellos tiempos era una persona dependiente emocional de mi padre, mal asunto cuánto se mezcla sentimientos y negocios. Con la ayuda del gestor, todos estuvimos de acuerdo en hacer unos cambios importantes con una inversión no muy grande pero con muchas posibilidades de revertir la situación.
Cuánto ya lo teníamos todo claro, la reunificación y ampliación de los préstamos, los presupuestos de las inversiones, mi padre cambió de opinión quería gastar el dinero en otra cosa, que yo y el gestor nos negamos, pero la presión familiar pudo conmigo, al final lo recuerdo ahora mismo como se fuera ayer le dije a mi esposa: “Esto va a ser nuestra ruina económica”. Algo que ya llevaba tiempo sintiendo, pensando. Efectivamente, unos años después tuvimos que cerrar y me tuve que hacer yo cargo de todas las deudas por la edad de mi padre, algo que a día de hoy sufro las consecuencias de esa decisión.
2008 Segunda vez que se hizo realidad las palabras
Esta segunda vez no fueron los pensamientos, sino una frase, palabras que me salió de muy de adentro de mí, y muy convencido de lo que decía.
Cómo os comenté al principio del artículo como los pensamientos y la frase: “Esto va a ser nuestra ruina”. Si hizo realidad, por mi situación emocional, económica, me aleje de todas mis amistades por poder salir a cenar, a tomar algo por las noches. Mi esposa, que era como yo, no supimos afrontar esa situación y nos hundimos en todos los aspectos, pero siempre juntos.
En esa situación solo había unas muy pocas personas contadas con los dedos de una mano que teníamos relación, sobre todo una persona, que nuestro mejor amigo, siempre estaba ahí en los peores momentos, tomando algún café en algún lugar que nos podía permitir, y poca cosa más, algunos extras gracias a la ayuda de mis suegros.
Este amigo íntimo tenía una enfermedad rara, pero nunca le faltaba la sonrisa, siempre con un humor, con ganas de hacer siempre cosas, y pesar de lo que estaba sufriendo no tenía una mala expresión, yo tampoco me imaginaba que fuera tan grave la enfermedad que tenía, aunque comentaba algunas cosas, por las pruebas que tenía que hacer, nunca hablaba si era grave.
En uno de sus ingresos en el hospital, le confesó que no le quedaba mucho tiempo de estar con nosotros, mi esposa le dijo que no, que era joven y fuerte, que no dijera esas palabras, que al final todo iba a salir bien, pero llegó mayo del 2008 y esas palabras se hizo realidad y nos dejó con un vacío en nuestro corazón que nunca se podrá llenar.
Después del entierro, llegamos a casa, mi mujer estuvo muy tocada desde el día que nos dejó, ellos se trataban como unos hermanos, yo tuve que aguantar para apoyar a mi esposa. Pero al llegar a casa entramos en la habitación, me senté en la cama, y rompí a llorar, ya no podía aguantar tantas a emociones, por la injusta realidad de irse tan joven, y le dije a mi esposa: “Todos tenemos el destino escrito, el de nuestro amigo es irse muy joven y el nuestro es de sufrir en esta vida”.
Efectivamente, los siguientes no es que fueron peores, fueron una auténtica pesadilla, lo único bueno que nos pasó fue el nacimiento de nuestra hija en 2010, pero no se solucionaron los problemas, como en los primeros 5 años de vida de nuestra hija tuvimos que hacer 5 mudanzas por diferentes situaciones.
2025 Pensamientos que se hacen realidad
A partir del 2016 comenzamos a encontrar una estabilidad, nunca nos rendimos a pesar de las muchas dificultades, buscando soluciones, encontramos nuestro hogar, nuestro sitio, hasta el día de hoy, todo en esta vida se puede solucionar y todo pasa.
A principios de verano hubo cambios de horarios y turnos en la empresa que trabajo, a mí no me gustaban los horarios que tenía que trabajar a pesar de la mejora económica que a mí me viene muy bien, pero sobre todo porque unos cuantos días cada cierto tiempo tenía que trabajar junto a una persona muy tóxica que no quiero estar a su lado.
Por otros motivos que no puedo comentar, me planteé el buscar trabajo en otra empresa, quería un cambio, aunque en el fondo sabía que era un error, pero solo pensar que tenía que pasar unos días con esa persona me hacía perder el control emocional.
Pero cada vez que pensaba en cambiar de empresa me venía una vocecita en mi cabeza, que me decía que estaba exagerando la situación, que no era tan grave, que valoraba lo que tenía y que si no valoraba la situación igual me pasaba algo y no iría a trabajar. Algo que no hacía ni caso, no quería creer esos pensamientos que me venían.
El día 15 de septiembre me tocaba trabajar con esta persona tóxica, yo pensé que lo tenía superado, que sabía como afrontar esa situación, mi esposa me lo estaba advirtiendo que no estaba bien, que tenía el dolor dentro de mí, por eso mi insomnio en las últimas semanas, yo lo negaba, decía que no lo pensaba, que era cosa suya.
El domingo estuve todo el día bien, como cualquier día, sobre las siete de la tarde bajamos como siempre a pasear junto a nuestro perrito, yo sacaba la basura, bajando por las escaleras comencé a notar dolor en la pierna, conforme iba caminando me dolía más, los contenedores de basura los tenemos enfrente, y cuando tiré las bolsas a penas podía andar, me miro la pierna y la tenía totalmente hinchada, de ahí al hospital que lo tengo a 300 metros que me costó mucho llegar, resultado: varios trombos en la pierna. Con lo cual no he tenido que trabajar con la persona tóxica. ¿Casualidad?
Reflexión
No sé si será algo que les pasa a más personas, pero esa es mi experiencia y estoy trabajando para superar estas situaciones y aprender afrontar las situaciones difíciles, que siempre las voy a tener.
Por como ha sido mi vida estos días me he dado cuenta de que para no afrontar algunas situaciones y no sufrir, me he puesto una coraza para ser indiferente y no sentir nada de lo que pase a mi alrededor, me he estado engañando yo mismo, porque el dolor se queda dentro y de alguna manera ese dolor sale.
Doy las gracias a mi esposa, ella tiene un don especial para detectar estás situaciones, a pesar de que lleva meses advirtiendo yo no la quería escuchar. Ahora me he puesto, es sus manos siguiendo sus instrucciones, es muy duro, muchas lágrimas, lo que estoy pasando porque son cosas del pasado que no logre sanar interiormente, lo que me ha llevado a no aprender a solucionar los problemas.
Pero nunca hay que rendirse, ahora tocar, aceptar lo que he pasado, aprender, ganar esta partida y pasar a una pantalla mejor.
Cuidar vuestros pensamientos y palabras.
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