“Entre cada pensamiento hay un espacio. En ese espacio vive la libertad”.
Vivimos en un mundo que corre. Relojes que dictan ritmos frenéticos, pantallas que iluminan nuestras noches, y pensamientos que danzan sin cesar en una mente que apenas encuentra descanso. Aquí te ayuda la meditación.
Cuando se vive en un estrés continuo es muy difícil comenzar a meditar, la mente no para de divagar, pero si no eres capaz de controlar tu mente, llegará el día que tu cuerpo te dirá, “Hasta aquí has llegado”. ¿Quieres esperar que tu cuerpo te controle, o prefieres tu tomar las riendas?
La meditación se conoce desde hace miles de años
La meditación no nació en una app ni en un retiro en Bali. Tiene más de 5.000 años de historia. Aparece en los antiguos textos védicos de la India, y más tarde se convierte en el corazón del budismo, con Buda alcanzando la iluminación bajo un árbol… meditando.
También encontramos prácticas contemplativas en el taoísmo en China y en los monasterios cristianos de Occidente.
A lo largo del tiempo, ha cambiado de formas, pero nunca el propósito: regresar al presente, a la esencia. Como todo evoluciona y la meditación no se queda atrás, lo que no cambia son sus beneficios que las personas obtienen si lo hacen como un hábito.
¿Qué dice la ciencia sobre la meditación?
Existen cientos de estudios a nivel mundial de como la meditación ayuda a las personas que la practican de forma habitual, cambiando zonas del cerebro y como afecta a las emociones. Como a nivel físico:
- Aumentó de la materia gris en el hipocampo (memoria y aprendizaje).
- Disminución el tamaño de la amígdala (estrés y ansiedad).
- Reduce el cortisol (hormona del estrés).
- Mejora el sueño.
- Refuerza el sistema inmunológico.
- Aumenta el enfoque y la atención.
- Disminuye la presión arteria.
¿Cómo puedes comenzar a meditar?
No necesitas una túnica naranja ni dejar la mente en blanco (eso es un mito). Solo necesitas intención y constancia. Tienes que dejar fluir, dejarte llevar y disfrutar de tu momento. Aquí tienes algunas técnicas:
- Mindfulness o atención plena: Respira, siente, observa. Cuando te distraigas (porque te ocurrirá), vuelves con amabilidad a tu respiración, deja fluir los pensamientos sin juzgarte y vuelve a concentrarte en la respiración, las veces que haga falta.
- Escaneo corporal: Revisa mentalmente tu cuerpo de pies a cabeza, notando tensiones o sensaciones. Gran aliado para dormir mejor.
- Meditación guiada: Usa Apps como Insigh Timer, Calm o headspace. También en YouTube tienes miles de videos donde puedes encontrar el que te venga mejor.
- Repetición de mantras: Frases como soy capaz, estoy presente, se repiten mentalmente para enfocar la mente.
- Meditación caminando: Sí, puedes meditar caminando. Paso a paso, con atención plena al movimiento.
¿Cuánto tiempo necesitas?
Empieza con 5 minutos al día. No necesitas más para comenzar. Es como plantar una semilla con agua y florece.
Crea un ritual micro diario. Por ejemplo, antes del café de la mañana, medita 3 minutos. No esperes a tener tiempo… crea el momento.
En una sociedad que nos empuja a buscar fuera, La meditación nos invita a mirar hacia dentro. No promete eliminar los problemas, pero sí de transformarnos en alguien más capaz de enfrentarnos con serenidad y claridad.
Meditar es un acto de amor propio. Es recordarnos que, antes de ser profesionales, padres, hijos o ciudadanos, como humano te mereces vivir en paz contigo mismos y en tu entorno.
Y recuerda esto: el mejor momento para empezar fue ayer… el segundo mejor momento es hoy.
Aquí te dejo un estudio realizado en Harvard.