Hay personas que escriben libros, otras personas que escriben futuros. Louise Hay pertenece a la segunda categoría, una mujer, que a pesar de tener una vida muy dura desde su infancia, nunca se rindió.
Nació en 1926, cuando el mundo todavía esteba aprendiendo a sobrevivir a las guerras, pero su propia batalla empezó antes de publicar su primer libro. Abuso infantil, abandono, pobreza, relaciones tóxicas… Louise hay, parecía destinada a una vida rota. Y, sin embargo, como las flores que nacen entres grietas, ella eligió brotar.
Durante décadas trabajó como modelo, secretaria y consejera. Nada anunciaba que se convertiría en una de las voces más influyentes del crecimiento personal. Hasta que un día, su cuerpo le gritó. Cáncer cervical. Louise Hay no solo no fue la médico. Fue al alma. Y descubrió que muchas enfermedades eran solo síntomas de heridas emocionales no resueltas.
Louise hay escribió; “Tú puedes sanar tu vida”
En 1984, con casi 60 años de edad, en la que muchos piensan en jubilarse, publicó el libro “Tú puedes sanar tu vida”. No era un libro más. Era un acto de rebeldía espiritual (nada que ver con las religiones). Un manifiesto para quienes estaban cansados de sentirse víctimas de sus circunstancias.
Louise enseñaba que nuestros pensamientos crean nuestras experiencias. Que el amor propio es medicina. Que el perdón es una cirugía del alma.
Y lo más revolucionario: que hablarle con cariño al espejo puede cambiar tu vida. Sí, así de simple. Y de profundo.
“Te amo. Me acepto. Estoy dispuesta a cambiar”
Miles, luego millones, de personas comenzaron a repetir esas afirmaciones. Y donde antes había ansiedad, empezó a colarse la calma. Donde había dolor, apareció comprensión. Louise Hay encendió una vela en medio de la oscuridad interior de muchas personas. Quizás esa chispa necesaria para buscar y encontrar ayuda de algún profesional que le ayudará a volver a iluminar su camino.
Vivir como se enseña
No era una gurú inalcanzable. Era una mujer con cabello blanco, voz dulce y sabiduría de calle. Meditaba, hacía visualizaciones, escribía afirmaciones a mano. Y eso, en tiempos de ruido y postureo, es oro puro.
A los 60 años fundó su editorial, Hay House, y con ella impulsó a autores como Wayne Dyer, Deepak Chopra o Esther Hicks. Louise Hay, no solo creó contenido: creó una comunidad, un hogar para buscadores del alma. Murió a los 90 años mientras dormía, como quien sabe que dejó todo en orden.
Además de escribir Tú puedes sanar tu vida, escribió:
- El poder está dentro de tí: un viaje a la autoaceptación más profunda.
- Sana tu cuerpo: un diccionario emocional de dolencias y sus posibles causas mentales.
- Vivir: su autobiografía, tan íntima como universal.
Todos con el mismo hilo conductor: el poder personal comienza en cómo te hablas a ti mismo.
¿Qué podemos aprender de Louse Hay?
- Nunca es tarde para empezar.
- La sanación empieza con una decisión interna.
- Los pensamientos son semillas.
- La autoaceptación es el suelo fértil del cambio verdadero.
- Puedes convertir tu dolor en propósito.
Si estás en plena reinvención, si sientes que tu vida necesita un giro, si estás explorando caminos nuevos… escucha a Louse Hay. No como quien escucha a una gurú, sino como quien escucha a una amiga que ha caminado por donde tú vas.
Hay mucha gente que no cree, en como afecta las palabras, los pensamientos a nuestra, dicen que no es ciencia, con lo cual habla por sí solo del desconocimiento que tienen, porque hay cientos de estudios que demuestran la importancia de como las palabras, pensamientos, afectan a nuestras emociones y están influye en la propia salud, En España tenemos a unos de los que mejor divulgan todo lo leído anteriormente que se ha podido demostrar con cientos de estudios, estoy hablando de D. Mario Alonso Puig, os dejo un video de los muchos que puedes encontrar.
También te dejo un artículo donde hace referencia a diversos estudios. Puedes encontrar cientos de estudios científicos, pero el mejor estudio que puedes encontrar lo tienen delante di ti cuando te miras en el espejo, ¿Que sientes en el cuerpo cuando te enfadas, cuando discutes, cuando salta de alegría?
Aprende a escuchar a tu cuerpo y podrás encontrar muchas repuestas.