La constancia de Carmen Hijosa

En un mundo que cambia a velocidad de vértigo, reinventarse profesionalmente no es una opción… es una llamada. Y si crees que esa llamada solo suena en la juventud, estás equivocado, como es el caso de Carmen Hijosa, una mujer que está transformando el mundo de la moda sostenible.

Su historia no es solo sobre innovación. Es un mapa para quienes, como tú, sienten que aún tienen mucho que hacer, nunca es tarde, no es esperes que sea la vida que te obligue a tomar las decisiones.

Carmen Hijosa es una diseñadora e innovadora española que trabajó durante décadas en la industria del cuero. Fue consultora para grandes marcas de lujo europeas y conocía ese mundo al dedillo… hasta que empezó a ver su lado oscuro: el impacto ambiental, el sufrimiento animal. Esa incomodidad fue la semilla de su reinvención.

Durante un viaje a Filipinas, vio cómo los agricultores desechaban las hojas de piña tras la cosecha. Y entonces lo tuvo una visión: ¿y si esas hojas pudieran convertirse en una alternativa vegetal al cuero?

Cuando muchas personas empiezan a pensar en la jubilación, Carmen Hijosa decidió volver a empezar, se matriculó en un doctorado en diseño textil en el Royal College of Art de Londres. Allí investigó, experimentó y finalmente desarrolló Piñatex, un tejido innovador hecho a partir de las hojas de piña: resistente, flexible, sostenible y… completamente libre de crueldad animal.

Este tejido fue la base para fundar Ananas Anam, una empresa que hoy exporta a más de 80 países y colabora con marcas como Hugo Boss o Puma. Carmen no solo creó un producto: lideró un nuevo modelo de emprendimiento consciente y con propósito.

Lo poderoso de Carmen Hijosa no es solo lo que logró, sino cuándo y por qué lo hizo. A los 60 años eligió ser aprendiz de nuevo. Cambió de industria, de país y de visión del mundo. ¿Te imaginas la valentía que eso requiere?

Su historia es una respuesta contundente para todas esas voces que dicen que ya es tarde, que no vale la pena, que no se puede empezar de nuevo, o simplemente dedicar alguna hora en aprender algo nuevo en vez de ver la televisión, todo es cuestión de prioridades.

Carmen Hijosa, como otras tantas personas, demuestra que sí se puede: Y que, a veces, los proyectos más importantes de tu vida llegan justo cuando decides escuchar tu intuición.

  • La edad no limita, solo lo hace el miedo: Carmen no dejó que la edad fuera un freno. Al contrario, fueron el trampolín para su mayor contribución al mundo. Nunca es tarde para empezar algo nuevo, si lo haces con sentido.
  • El propósito da más energía que la juventud: A cierta edad ya no tenemos la fuerza que con 20 años, con propósito la vitalidad no es cosa de la edad, encuentras fuerzas escondidas dentro de ti, que desconocías. Carmen no solo diseño un producto: tejió un propósito.
  • Reinventarse no es cambiar el camino, es volver al tuyo: A veces hay que dejar atrás lo que se sabe para descubrir lo que es se ama. Y no es un salto al vacío: es un regreso a nuestro verdadero yo.

La historia de Carmen Hijosa nos recuerda que las oportunidades no tienen edad, pero sí tienen fecha de caducidad si las ignoramos.

Si tienes más de 50 años, nunca es tarde para comenzar algo nuevo. El conocimiento que tienes, conseguido en todos tus años, sumado al coraje de aprender algo nuevo, puede crear algo único. Carmen Hijosa, lo hizo con telas. ¿Con qué lo harás tú?

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