Costco, una visión para los clientes

Hoy en día mucha gente se inspira en empresarios tecnológicos como Steve Jobs o Elon Musk, olvidando a otras personas que cambiaron la forma de ver las empresas, mejorar el servicio a los clientes y abaratar los costes, beneficiando al consumidor que fue el caso de Jeffrey Brotman. Eso sí, a estos visionarios hay patrones que les une, como es el creer en uno mismo, el trabajo y la constancia, algo necesario para estar más cerca de poder cumplir los objetivos que una persona se puede marcar.

Jeffrey Brotman nació en Tacoma, Washington, en 1942, en el seno de una familia judía trabajadora. Desde joven, Brotman estuvo rodeado de un ambiente emprendedor. Su padre y sus tíos dirigían una cadena de tiendas minoristas, lo que permitió aprender desde pequeño sobre el negocio y la importancia del esfuerzo constante.

Tras completar sus estudios en ciencias políticas y derecho en la universidad de Washington, Jeffrey Brotman comenzó su carrera como abogado. Pero, como suele suceder con los grandes soñadores, su pasión por el comercio minorista lo llevó a cambiar de rumbo su carrera profesional. Junto a su hermano, abrió varias tiendas de ropa, lo que marcó el inicio de su aventura empresarial.

En 1982, Jeffrey Brotman tuvo una idea que cambiaría el panorama del comercio minorista para siempre. Inspirado por el modelo de tiendas mayoristas, decidió fundar Costco junto a Jim Senegal, un experto en el sector. La visión era simple, pero poderosa: ofrecer productos de alta calidad a precios accesibles, en un formato de almacén que permitiera a los clientes ahorrar dinero comprando al por mayor.

El éxito no fue de inmediato. Brotman y Senegal tuvieron que convencer a inversores y superar numerosos desafíos para abrir las primeras tiendas. Pero su perseverancia dio sus frutos. Hoy, Costco es una de las cadenas minoristas más grandes del mundo, con millones de miembros leales y una reputación impecable.

Lo que distingue a Jeffrey Brotman no es solo su éxito empresarial, sino también los valores que promovió a lo largo de su vida. Creía firmemente en tratar a los empleados con respeto y dignidad, y en crear un ambiente de trabajo donde todos se sintieran valorados. Esta filosofía no solo benefició a los trabajadores, sino que también contribuyo al éxito de Costco, demostrando que los negocios pueden prosperar cuando se prioriza a las personas.

Además, Brotman fue un filántropo comprometido. Donó generosamente a causas educativas, culturales y sociales, apoyó a la universidad de Washington con becas y programas que beneficiaron a cientos de estudiantes. 

La historia de Jeffrey Brotman nos puede servir para que en la vida uno puede cambiar su visión de la vida y de su trayectoria profesional, lo peor que se puede hacer es trabajar en algo que no,  nos gusta y no intentemos hacer un cambio por aquello nos pueda hacer feliz. Los cambios no son nada fáciles, todo lo contrario, pero es mucho más difícil hacer durante muchas horas a la semana algo que no lo estamos disfrutando. El caso de Jeffrey Brotman, como el de otras tantas personas, vuelve a demostrar que son trabajo y constancia, es más fácil poder cumplir los sueños.

Volver al inicio.

Si te gusta, comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio